Emiliano hizo una mueca de enfado: —Leonardo, ¿quién es tu amigo?
No solo no le ayudaba, sino que le interrogaba con Natalie.
—Eres mi amigo, pero sin duda estoy del lado de mi esposa. ¿Si fueras tú, entre Lucía y yo estarías de mi lado?
Al ver la mirada acertada de Leonardo, Emiliano se quedó sin palabras.
—Tú... No importa, no quiero discutir contigo, me voy a casa esta noche, ¡veré a Lucía cuando se despierte!
Poco después de que Emiliano se fue, Lucía se despertó.
Abrió los ojos lentamente,