—Señorita Silva, es cierto que Leonardo y yo no nos llevamos bien, pero seguro que te cortejo no para vengarme de él. Me enamoré de ti a primera vista en la fiesta de cumpleaños de señorita Reyes, por eso quiero cortejarte, y juro que no tiene nada que ver con Leonardo.
Lo dijo con seriedad, pero Natalie no reaccionó.
—Vale, pero no me gustas, ¿puedes irte ya?
Baco frunció el ceño y después de un rato dijo, —Señorita Silva, sé que ahora no me crees, así que intentaré demostrarte que mi sincerida