Sin duda tendría que consolarla cuando volviera esta noche.
Sin embargo, sabía que lo hacía por su bien, aunque se arrodillaba en durián, Ángel no se quejaría.
Natalie alcanzó a Michela cuando estaba a punto de alejarse del Grupo Silva.
Abrió la puerta del copiloto y subió. Al ver la cara fría de Michela, no pudo evitar sonreír.
—Mamá, papá lo hace por la empresa, no te enfades con él, o estará ocupado con la empresa y consolarte también.
Michela hizo una mueca, —¿Quién te ha dicho que estoy enf