—No hables de ella, qué mala suerte, ¿no trabajas hoy?
—He oído lo de tu accidente, no estoy de humor para ir a trabajar. Vamos a comer juntas.
—Vale.
Nora eligió un restaurante cercano, entraron y vieron a Olivia y Leonardo saliendo juntos.
—¡Natalie, vámonos a otro sitio!
Natalie negó con la cabeza y dijo tranquilamente: —Está bien, son extraños, no hace falta que nos importen ellos.
Ella siguió caminando como si no hubiera visto a Olivia y Leonardo.
Al verla, Olivia sintió rabia, pero como Le