No eres mi tío...
Luego de la discusión con Ben Collins, Amanda fue a la habitación donde se encontraba su hija. Aún estaba dormida, tomó su mano y la acarició con el pulgar.
—¡Vas a estar bien, mi amor! —murmuró en voz baja. Una vez centrada en su realidad, Amanda recordó que debía hablarle a Davis, todo ocurrió tan de prisa que no se percató de que ya era media noche.
Tomó su móvil para marcarle, era importante que él supiera lo que había ocurrido con Sara. Había llegado el momento de contarle la verdad, dec