—Ben creo que es mejor que te vayas.
—¿Por qué Sara? Dime qué te ocurre. No atiendes mis llamadas. —la pelicastaña baja la mirada.— ¿Acaso ya no deseas nada conmigo? —la mira fijamente y como hipnotizados uno por el otro, Ben entra, ella cierra la puerta.
—No está bien, lo que está pasando entre ambos, no debió pasar.
—¿Qué dices? —él la toma de ambos brazos.— ¿Te arrepientes de lo nuestro? —ella no le responde con palabras, mas trata de vestirse de coraje.
Ben la abraza, busca sus labios