La situación con Ann, permite que Sara continúe sustituyéndola durante esos días. Eliza se ocupa de trabajar con Davis como usualmente lo hacía antes de la llegada de los nuevos pasantes.
La proximidad entre Sara y Ben, es cada vez mayor, un roce, una mirada, una excusa para que cualquiera de ellos cruce la puerta y se aproxime al otro.
Ben está gratamente sorprendido por la eficiencia y rapidez con la que Sara cumple cada una de las tareas que él le pide hacer. La admiración por ella crece