Durante su hora de almuerzo, Sara revisó su móvil y pudo escuchar co detenimiento uno a uno los mensajes de su madre, no podía creer lo que estaba oyendo. Su amiga Ann había sido atacada por unos hombres y a pocos metros de su casa.
Comenzó a llamar a Amanda, quien apenas acababa de despertar y se encontraba en la ducha.
Al no recibir respuesta de su madre, Sara deja su almuerzo a un lado y se dirige a contarle lo ocurrido a su jefe. Él no está en la oficina. La joven comienza a desesperars