El nido de amor de los amantes, permite que ellos puedan verse todas las tardes, sin poner en riesgo la reputación de Sara. Realmente Ben la amaba, aquello que había comenzado como un deseo ardiente entre ellos, se había convertido en un sentimiento especial para ambos.
Evitaban verse en la oficina, ocultar sus emociones e instintos, parecer distantes cuando más unidos estaban.
Sin embargo, Erika no parecía creerse nada de aquello, era lo suficientemente experta en el tema de la clandestini