(Narrado por Casey)
El teléfono me quemaba en la palma de la mano. Sentía que cada latido de mi corazón era una pequeña detonación de dinamita en mis sienes. No podía dejar de moverme; la sala de la casa de mis padres, que siempre había sido mi lugar seguro, ahora se sentía como una habitación con las paredes encogiéndose a cada segundo.
Spencer Blackwood. El hombre que me había rescatado de los escombros, el que me había marcado el cuello con una posesividad salvaje, era el hermano de Mia. La