—No, … no pienses de veras mal… no es quien tú crees… — Julia habló rápido, tratando de cambiar el tema antes de que Adriana siguiera con sus ideas.
Adriana sentía que su corazón latía más rápido, intentando cortar la conversación, cuando de pronto, miró fijamente a Julia y señaló:
—¿No será Rafael?
Julia tragó saliva y contestó con una risa nerviosa.
—¡Ja, ja, ja!
—¿En serio es él?
Adriana abrió los ojos, sorprendida.
—¿No decías que no era tu tipo? Entonces, ¿qué fue lo que te gu