—¡¿Qué haces?! — Rafael nunca en su vida había sido arrastrado a un baño por una mujer, lo que le provocó una sensación extraña. Además, ella le había dicho que era un perro en público antes, lo que lo tenía todavía más molesto.
—¡Shhh, cállate! —Julia se agachó, pegó el oído a la puerta y escuchó los ruidos afuera, sin notar lo enojado que estaba Rafael.
—¿Y ahora qué, Julia? —Rafael apartó la mano de Julia, que lo agarraba por la camisa. Mientras se acomodaba la ropa, la miró con fastidio.
Jul