Capítulo332 Sabía que mordería el anzuelo.
José se subió al auto y llamó a Adriana. Su voz sonaba triste:
— ¿Ya saliste del trabajo?
— Eh… perdóname, esta noche voy a llegar un poco tarde —respondió Adriana, disculpándose.
— ¿Otra vez estás ocupada, pero con qué? —Su tono mostraba que su respuesta lo decepcionó por un momento.
— Se cerraron algunos contratos adicionales en la exposición de perfumes. Necesito quedarme para redactar los acuerdos lo antes posible y que el departamento comercial los revise mañana.
— ¿No puedes hace