— Señor Dante… de acuerdo, me llamo Élodie Campos, tengo veintitrés años y en mi tiempo libre me gusta leer…
La voz de la joven temblaba y, de repente, comenzó una presentación propia sin previo aviso. Aunque, en general, su pronunciación era aceptable, algunas palabras delataban un acento difícil de ocultar.
— ¡Cállate de una buena vez!
Héctor levantó la mano para interrumpir.
— Recuerda lo que te dije. Mañana comenzarás a trabajar en Grupo Torres y muy pronto verás a José. Cuando estés frente