José respondió con sarcasmo:
—¡Héctor, llevas tanto tiempo soltero que ya no sabes lo que es el coqueteo!
El deseo infantil de competir entre los hombres dejó a Adriana sin palabras. No quería quedarse más tiempo, así que se levantó:
—Voy al baño, ustedes sigan hablando.
Ella se alejó, y la provocación entre José y Héctor ya no necesitaba pantallas.
—¿Fuiste tú el que organizó lo de anoche? —José dijo, aunque su tono era más una afirmación que una pregunta.
—¿De qué estás hablando, t