—¡¿Qué estás diciendo?! —exclamó Marcus
Evangelyn dio un paso atrás, negó.
—¡No es verdad, padre! Es un mentiroso, un farsante, no lo creas —dijo Evangelyn
Marcus regresó una mirada severa y recelosa contra Pablo.
—Iremos a hablar a la casa, te daré tu cheque de pago y se acabó, te veré tan pronto llegues en la mansión, y hablaremos de esto.
Pablo asinitó, por dentro sintió una victoria, al menos Marcus Ford le dio el beneficio de la duda, al menos eso pensó.
Pablo fue al auto.
Marcus le