Álvaro condujo, debía regresar a la fiesta, no sabía que haría, lo único que pasaba por su mente era volver, y matarlos, pero no era tan valiente para hacer algo así.
Él no tendría una coartada, todos lo apuntarían a él como un celoso, porque hace tiempo amenazó a Evana, sería el principal sospechoso de su muerte.
Siguió conduciendo por una hora más.
Cuando estuvo por llegar al salón donde era el evento vio a esa mujer, caminando sin rumbo, sus ojos la miraron y accionó el claxon haciendo que