Irina tomó una maleta, tomó sus cosas, salió a toda prisa, ahora tenía a los Ford contra ella, y también a Margaret, su propia hermana.
—Tal vez me toque ser una exiliada, pero no he acabado con mi venganza —dijo para sí misma.
Salió de prisa.
Jonathan estaba en la cama, el doctor lo revisó.
—Debe hacerse unos estudios médicos, solo así sabremos cual es el motivo de su desmayo.
Sabrina miró a Jonathan. Despidió al doctor.
—No vuelvas a ofender así a mi padre, él puede cometer cualquier err