Capítulo Cuarenta y uno: Una persona muy especial.
Al llegar a casa, escucharon esos gritos, Marcus se apuró a entrar, pronto vio a su madre Fátima peleando con Sabrina, la gritaba e insultaba de forma despiadada.
—¡Basta, madre! No permitiré que humilles a mi hermana, detente.
—¡¿Cómo te atreves, Marcus?! ¡Está zorra está embarazada de quien sabe quién!
—¡Porque lo dijiste, Evana?
Evana dio un paso atrás.
—¡¿Qué?! ¡Yo no lo dije!
—Fui yo —dijo Nicol—. Está zorra no merece ser una Ford.
Evana dio una fuerte bofetada a Nicol, quien la miró