Andrés se negó a decirle nada a su madre, y cuando ella le indicó que podría pasar a ver a su padre, Andrés quiso ir primero él.
—déjame hablar con mi papá primero, por favor, madre.
Sabrina aceptó.
Andrés caminó por el pasillo, y llegó hasta la habitación de su padre, era la primera vez desde su operación que podía verlo.
Sonrió al verlo tan bien, se veía mejor de salud, aunque aún seguía pálido, había perdido mucho peso.
—¡Padre!
—Hijo, me alegro tanto de verte.
—¿Cómo te sientes?
—Me