13. Quiero ser parte de su mundo.
Naira.
Era un inmenso despacho que aparentemente es una estudio de biblioteca me quedé sorprendida observando todo a mi alrededor.
—A partir de hoy, quiero que ordenes todos estos libros —ordenó sin miramientos—. Todo tiene que estar exactamente en su lugar. Lo harás mientras yo esté fuera.
—Sí, señor... como usted diga.
—Me gusta que seas obediente —murmuró, con una sonrisa apenas visible en el rincón de sus labios—. Así me complaces. Aunque aún no estoy seguro de qué hacer contigo, por ahora t