098: EL ROBO.
098: EL ROBO.
Tenía la verga de Lyon literalmente en la cara.
Estaba tan jodidamente cerca de mis labios que incluso podía oler el aroma de su piel perfumada combinado con el agua de la piscina, y casi saborear la ricura de lo que venía.
Me quedé completamente en silencio por un segundo que pareció ser eterno o por lo menos así lo sentí yo mientras estaba debatiéndome por última vez entre mantener mi maldito orgullo o caer en la tentación del hombre que deseaba con todas mi malditas ganas.
Al