060: VIAJE A SINGAPUR (segunda parte)
Cerré la puerta de mi cabina privada azotándola con fuerza, asegurándome de que la cerradura estuviera cerrada y que me separaba de Lyon Ness.
Necesitaba aire y tomar algo para que mi cabeza dejara de dar vueltas. Me sentía como si tuviera un motor encendido entre las piernas y no era precisamente por las turbinas del avión. Estaba sudando y tenía mucho calor.
Ese maldito hombre tenía el don de ponerme a mil con solo respirar cerca de mí. Y ver sus fotos