Capítulo 21. Despedida
—¿Cómo pudiste hacer eso, Sonya? —Nailea le pregunta tratando de entender. Sonya está hecha un manojo de nervios. Van en el auto de camino a comprar el vestido de su compromiso.
—¡No lo sé! ¡Soy una tonta! —Dice, llorando. —Ahora ya no hay marcha atrás, ¡estoy perdida! —Exclama, desesperada. Nailea intenta consolarla.
—Debes hablar con Akram. Él debe saberlo.
—¡No! Él sólo me utiliza, Nailea. He sido una ciega.
—¿Por qué dices eso? —Pregunta, preocupada. Sabía que algo más había pasado y