Cosas difíciles
No era nada fácil comenzar a racionalizar aquella cuestión de mi problema de motricidad.
No había sido un proceso nada normal en cuanto lo que yo había podido asimilar el hecho de que mis piernas ya no estaban a mi disposición y es que el mismo día que recibí esa noticia recibí también la noticia sobre todo el desastre que habían desatado aquel par sobre mi vida.
Si hay una manera de hacer que una mala noticia no se vea tan mala, es acompañarla de noticias peores.
En su momen