Triste decepción
Mi alma quedó abatida al escuchar a ese hombre que, sobreponiéndose a su orgullo y altives, se estaba atreviendo a contravenir cualquier preconcepto para dejar hablar a su corazón. Era casi increíble pensar que el señor Cavill se atreviese a decir algo así. Era ridículo pensar si quieren esa posibilidad. Aquel hombre que me había tratado casi como a un objeto al principio del camino ahora se estaba sincerando sin miedo a expresar lo que había en el fondo de su corazón.
El rumor