15. Falsas amistades
Una vez en el apartamento, Marcos alzó a Alma en brazos para llevarla a la habitación y la dejó caer sobre la cama. Se subió encima de ella y comenzó a deshacerse de su ropa, pero tuvo que detenerse de repente cuando las náuseas que venían punzando durante todo el camino, se apoderaron de él.
—¿Qué pasa? —Inquirió Alma, contemplándole el pálido rostro—. Pareces…
Pero antes de que pudiera terminar, Marcos saltó de la cama y corrió al baño privado, sin molestarse en cerrar la puerta. Alma lo prec