Capítulo 173.
Kael hizo una breve pausa, en lo que le decían algo a través del teléfono. Boris trató de ser sólo un transeúnte más en la banqueta.
—¿Portuguesa? ¿Seguro? —Kael abrió la puerta del vehículo que Bellucci había estacionado frente a él. —No la dejes salir del hotel. Voy para allá.
—Está libre, no la puedo retener contra su voluntad —manifestó Helena.
—Me importa un bledo, no comparte nacionalidad con quién la noqueó por casualidad. Haz que no se mueva de su hotel, voy para allá—, cerró la pu