Capítulo 112.
Cuando Lina despertó la noche había caído. Kael seguía dormido, optando por hacer lo mismo quedándose en la misma posición por más tiempo. No quería irse jamás y eso sí que era muy peligroso, porque así como él se había vuelto dependiente de esas palabras, ella lo hacía de ese aroma que debilitaba su fortaleza.
Él era su más profundo deseo. Para alguien que siempre obtenía lo que deseaba, eso era un alivio y un peso a que podría haber encontrado su punto frágil, porque ahora algo más, fuera de