Capítulo 100.
—Pase lo que pase siempre repite eso. —Kael la alejó un poco. Lina sintió sus ojos picar. —Tú me odias. Así debe ser.
Afirmó con la cabeza y se dejó besar nuevamente por largos minutos en los que no se quiso separar de sus labios. Le gustaba su cercanía. No lo negaría de nuevo. El irlandés tampoco lo haría.
Por lo que verla cocinando algo para que pudieran comer ambos fue una experiencia nueva, pero que no era tan desagradable como creyó. Lina incluso ahí no perdió esa esencia que se impregna