—¿Nikolay?
—¿Mmh?
—¿Estás despierto?
—Después de 4 rondas, apenas estoy consciente —murmuró y yo me mordí el labio.
¿Le digo ahora sobre los 20 mil?
Es un buen momento, está casi dormido y completamente exhausto, no va a matar a alguien en ese estado.
—¿A mi jefe le gustaría vodka? —susurré en su oído y escuché a Nikolay reír.
—¿Alguna razón para hacerme tan feliz hoy?
—¿Me has dicho interesada? —alcé una ceja.
—No, hice una pregunta nada más.
—Bueno, tengo que decir algo —dije nerviosa.
—¿Es