Problemas familiares y desahogo
Todo el desparpajo que podía existir en mi ser quedó opacado de repente. La ingente cantidad de preguntas que de un solo golpe querían ser expresadas en forma de palabras para inquirir respuestas al señor Cavill eran abismales, pero de manera inexplicablemente asombrosa, mi lengua se había quedado trabada. Me sentía como conminada por un embrujo pasional que emanaba de esos ojos penetrantes y poderosos que me mantenían sumida en un estado de inacción y suspensión