En sus brazos
Mi cuerpo despertó sumergiéndose en la cálida humedad de aquel inmenso repositorio de agua límpida y refrescante que me permitió disipar las dudas y los temores cuando me descubrí del todo cubierta por el líquido traslúcido. Los colores y los sonidos se deformaron cuando mis órganos sensoriales quedaron completamente sumergidos en aquel momento. Una sensación inmejorable que me permitió sentirme llena de vida y de emoción, pero sobre todo de libertad, pues había podido accionar si