El palacio del señor Cavill
Apenas había recalado en la verdad de la que no era consciente: nuestro primer destino de esa mañana no era la oficina del señor Cavill, él lo había dejado entrever, aunque yo no había sido capaz de descubrirlo. Ahora me encontraba con la boca abierta, viendo a través del cristal la impresionante construcción hacia la cual nos dirigíamos.
Dejamos atrás una verja de metal de estilo modernista con acabados que hacía pensar en el Art Deco de las construcciones de pri