Difícil decisión
La noche avanzó en su paso raudo hacia un desenlace que aunque inevitable yo quería postergar hasta el último suspiro, no tenía manera de siquiera anticipar lo que mi alma sentiría en aquel minúsculo instante de tiempo que transcurriría entre las palabras que no quería pronunciar ya lo que sería la respuesta del hombre al que sabía que debía romperle el corazón.
Después de haberme esforzado tanto en estrechar los lazos de esa innegable relación amorosa que, aunque sin nombre,