Al volante

Al volante

El señor Cavill me invitó a desayunar antes de partir a la oficina. Un tazón con una ensalada de frutas no era el desayuno que acostumbraba a degustar cuando estaba en casa de Ana y mucho menos durante mi estadía en el internado. Quedaba en claro que el señor Cavill aparte de todo, era un hombre que se preocupaba por mantener un estilo de vida saludable y eso incluía la alimentación y el ejercicio, por lo que se asombró bastante cuando yo le confesé que nunca en mi vida había pisado
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