Mundo ficciónIniciar sesiónEstas cuatro palabras fueron pronunciadas en más de una ocasión durante el transcurso de las tres semanas continuas. “Buenas noches, joven Aldrich”. “Buenas noches, señorita Hoffman”. Sus tropiezos resultaron ser frecuentes, generalmente de manera ocasional. Los sentimientos de Aldrich se arraigaron, al punto de olvidar su objetivo. Su misión de regresar al pasado comenzaba a prolongarse intencionalmente. Los ataques de histeria y las punzad







