Kerrie observaba atenta a la gente a su alrededor. Se encontraba sentada en la barra cerca de la ventana que daba a la piscina. Debido al clima, no había gente afuera regocijándose de ella. Sin embargo, había gente sentada, trabajadores caminando de aquí para allá, familias almorzando a su alrededor, haciendo bromas sobre quien sabe qué, y por supuesto los fantasmas que los rodeaban, desde un niño con la cabeza lastimada hasta un anciano sentado. Evitó todo contacto con cualquiera de ellos, no