El precio de la apariencia (3era. Parte)
La misma noche
New York
Victoria
En el ajedrez, los peones son decisivos: pueden darte la victoria o arruinarte la partida. Y yo no podía permitirme que Gabriel Moreau convirtiera a Elizabeth en un peón. No era un simple capricho suyo; había encontrado una grieta, una ventaja para inclinar el juego a su favor y destruir a mi familia desde dentro. Eso debía evitarlo a toda costa.
Y ahí estaba Jonathan aguardando mi orden. Inmóvil. Atento. Como si contuviera el aliento mientras yo evaluaba mis al