Capítulo 14: El Legado Ardiente
Aurora permanecía en el corazón del templo, sintiendo cómo las vibraciones del lugar resonaban en lo más profundo de su ser. Las paredes de piedra blanca, adornadas con runas antiguas, parecían pulsar al ritmo de su respiración. Elias, con su cabello plateado iluminado por las llamas perpetuas que rodeaban el altar central, observaba con una mezcla de calma y expectativa. Damien, por su parte, permanecía en la penumbra, observándola desde las sombras, siempre vig