Mundo ficciónIniciar sesiónCorro los últimos metros hasta el edificio, para evitar mojarme. A tan solo una cuadra de distancia comenzó a caer un torrencial. El guardia me abre rápidamente para que no tenga que perder tiempo abriéndola yo.
—Señor, por qué no avisó y yo lo buscaba con un paraguas —exclama Carlos, mientras yo atravieso el salón, escurriendo agua en el brillante piso.
—No te preocupes, Carlos. Estoy bien —agradezc







