Mundo ficciónIniciar sesiónA pesar de que no hablaba, Sara entendía a Carmen y la ayudaba, con solo mirarla ya la calmaba. Sara se convirtió en su compañera y en su confidente. Pasaban todas las mañanas y noches juntas. Dormían incluso las dos la mayoría de las veces. Sara le escribía poemas, la dibujaba y la ayudaba a dormir, era tan noble, tan buena… Carmen no habría podido superarlo sin Sara.
Una tarde de invierno, Carmen se encontraba en la casa familiar con Eloísa y con Tony, su padre.







