Mundo ficciónIniciar sesión«Siempre fui un niño reservado, no sabía relacionarme con otras personas y menos si eran niñas.
Mis padres nunca me dieron cariño, crecí rodeado de gritos, palizas diarias, salidas nocturnas de la cama para observar cómo mi padre se orinaba encima de mi madre.
Recuerdo sus palizas una a una, con ese cinturón viejo de cuero. Empezó a pegarme cuando yo solo tenía cinco años porque llegué de la guardería y me había orinado encima.
Me dio tal paliza que de







