Entre el trabajo y la universidad, Anna apenas tenía tiempo para respirar, mucho menos para ir de compras. Aprovechó un pequeño hueco entre su turno en la cafetería y el nocturno en la empresa para recorrer la zona comercial. Hacía tanto que no pasaba por allí que casi había olvidado el bullicio de la ciudad. Solía comprar ropa barata en otro sector, pero esta vez era diferente.
Caminaba con la tarjeta que Owen le había dado en el bolsillo. Cada vez que se detenía frente a una vidriera, su resp