Pero Elena se aburría, los tiempos judiciales eran demasiados largos y lentos para ella. Petersson le informó sobre la jugada de Owen con el procurador general y le aseguró que eso no sería un inconveniente mayor. Todo seguiría adelante; buscaba que la Sra. Olivier no se arrepintiera, aunque se tenía por delante un camino lleno de obstáculos.
Ella ya había anticipado algo de esa naturaleza; lo que averiguó sobre su exesposo la había dejado sorprendida. No solo se había hecho con la Dirección de