LILLIE
Su vista se desvía hacía mí provocativo escote, y con eso me doy cuenta que mis pechos están muy pegados a su pecho firme, el arquea una de sus cejas, y sonríe elevando la comisura de su labio, sin dejarme reaccionar rápido.
— ¡Pero qué está haciendo! — lo empujo hasta lograr alejarme de él, mientras me cubro los pechos con los brazos.
No sé quién es este sujeto que se ha quedado idiotizado viendo mis pechos con un descaro y picardía.
¡Es un imbécil!
Después de que me aparto, él levant