36 ¿Novikova? De planes y venganzas...
Alguien sostenía mi cabello como si tirasen de una maza.
Era imposible comprender mucho, pues tenía la venda en mis ojos pero de a poco, me jalaban como un proyectil: para lanzarme de nuevo al agua. El cuerpo se me removía como si hubiese tenido un choque con la electrizad y de repente me sacaron la venda. En consecuencia vi ante mí un cubo rectangular lleno de agua. Muy fría. Lo supe cuándo esa misma agua salpicó fuera del recipiente, después de que me cargasen y tirasen dentro de él.
Nadé.