Mundo ficciónIniciar sesión¿Me desea?
Proyectar no es mentir; es la magia del porte
Despierto con una palmada, digo, con una nalgada.
Mentiría si dijera que no me he acostumbrado a ellas. Tanto, que si de casualidad llego a despertarme y aún no la he sentido, entiendo que todavía no debo levantarme.
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