Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sonido del telefonillo me despertó. Miré el reloj, que marcaba las 10 am., negué con la cabeza y volví a cerrar los ojos. Cuando volvió a sonar, me levanté y tecleé el acceso sin preguntar quién era. Ya imaginaba que sería nuevamente, el joven de las entregas. Esperé unos minutos apoyada en el brazo del sofá. Los golpes de la puerta sonaron diferentes, más fuertes. Me levanté y abr&i







