Mundo ficciónIniciar sesiónEstaba destrozado. No podía creer cómo mi vida había cambiado en apenas unos minutos. Con el corazón en la mano, me alejé de ella. No podía girar a verla. Si lo hacía, la tomaría en mis brazos y la calmaría. Pero el dolor de la traición, me cegó por completo; necesitaba salir de allí, lo antes posible.
—¡De vuelta al hotel! —le dije al chofer, mientras miraba por la ventana. Deseaba verla correr hacia mí, para darme una buena explicación. Le mostré quien soy, le prese







